Competencia de una empresa

competencia… guía

Una competencia que es fundamental para las operaciones de la empresa, pero que no es excepcional de alguna manera, no debe considerarse una competencia básica, ya que no diferenciará a la empresa de otras similares. Por ejemplo, un proceso que utiliza componentes informáticos comunes y que cuenta con personal con una formación básica no puede considerarse una competencia básica. Es muy poco probable que un proceso de este tipo genere una ventaja diferenciada respecto a las empresas rivales. Sin embargo, es posible convertir un proceso de este tipo en una competencia básica con una inversión adecuada en equipos y formación.

importancia de las competencias básicas

La competencia indica la suficiencia de conocimientos y habilidades que permiten a alguien actuar en una amplia variedad de situaciones. Como cada nivel de responsabilidad tiene sus propios requisitos, la competencia puede darse en cualquier periodo de la vida de una persona o en cualquier etapa de su carrera.

Las competencias pasan a formar parte de un modelo o marco de competencias.      Una gran organización tendrá muchos marcos de competencias que cubran las distintas categorías, funciones y disciplinas profesionales/técnicas.

Dado que la competencia se define como la consecución de competencias, las organizaciones pueden optar por definir niveles de competencia.    Por ejemplo, nivel de entrada, básico o avanzado.    Estos niveles de competencia suelen tener diferentes definiciones de competencia.

La mayoría de las organizaciones o disciplinas definen un nivel de logro del conjunto de competencias que se requiere para que una persona se considere competente: normalmente se considera que una persona es competente si el logro es del 80% o más.    En el caso de algunas competencias críticas, se requiere un logro del 100%.

competencias básicas en la gestión estratégica

¿Qué es la competencia central de la empresa? La competencia central es la habilidad o capacidad principal de una empresa en el proceso de ofrecer valor al consumidor. El término se acuñó en un artículo de investigación, The Core Competencies of the Corporation, de los profesores CK Prahalad y Gary Hamel publicado en la Harvard Business Review. Básicamente, se refiere a lo que una empresa hace mejor que los competidores del sector.  Una competencia básica puede tener lugar o surgir en cualquier punto de la cadena de valor. En general, se refiere a la forma en que la empresa integra los recursos disponibles en su proceso de creación de valor. La introducción de recursos se relaciona directamente con los conocimientos, habilidades o capacidades internas de la empresa. A medida que los conocimientos, habilidades y capacidades de la empresa cambian (y los recursos disponibles varían), las competencias básicas de la empresa pueden evolucionar o cambiar. Una estrategia empresarial debe evolucionar junto con las competencias básicas de la empresa para establecer o mantener una ventaja competitiva sobre los competidores.

competencia empresarial

Concepto clave¿Existe el «empresario nato»? Según esta idea, no. Todos los aspirantes a empresarios deben practicar y desarrollar técnicas y hábitos específicos. Y, además de las competencias empresariales, los emprendedores necesitan también habilidades interpersonales y de autoliderazgo; sin embargo, éstas suelen pasarse por alto. Siga leyendo para obtener consejos sobre cómo desarrollar y poner en práctica estas habilidades.Resumen de ideas¿Los empresarios nacen o se hacen? Por lo general, se considera que características como la búsqueda de riesgos, la asertividad y la visión son típicas de un empresario de éxito. Sin embargo, se trata de predisposiciones innatas o aspectos del temperamento; al utilizarlos como criterio, se concluye erróneamente que sólo ciertos tipos de personas son buenos empresarios o son capaces de realizar innovaciones valiosas. En cambio, esta idea propone que el «comportamiento empresarial» puede aprenderse y desarrollarse.

Investigaciones anteriores también han puesto de relieve otras competencias que constituyen los «ingredientes» de un emprendedor de éxito, como la iniciativa, la ambición e incluso la suerte.Aplicación empresarialAunque lo más importante de esta idea es que el espíritu empresarial puede ser aprendido por cualquiera, no es algo que pueda aprenderse simplemente en un aula.    Incluso una vez adquiridos los conocimientos empresariales clave, el empresario tiene que aprender a utilizarlos en la práctica, algo que sólo puede hacerse con la práctica. En este sentido, resulta útil «aprender haciendo». Otros consejos son los siguientes: